miércoles, 28 de diciembre de 2011

Aunque reciba mil golpes nunca me veréis llorar-


Sabes, no me gusta tener que depender de ti, no me gusta que mi estado de ánimo dependa de lo que hagas o dejes de hacer, de lo que digas o dejes de decirme, o de si me miras o de cuando nisiquiera quieres mirarme, no me gusta tener que sentirme asi sólo porque ni siquiera tú sepas lo que quieres. Tampoco me gusta tener que depender de lo que digan cuando hago lo que quiero o lo que me gusta, y más aún si no se le hace daño a nadie. Me gusta depender sólo de mi. Sigo confiando en que llegará un día en el que puedas aceptarme tal y como soy, o un día en el que simplemente te dará igual lo que digan. Entonces serás para mi como un tesoro. Dificil de encontrar, único, valioso, y capaz de llevarme al cielo con tan solo mirarte o escuchar tus palabras.